lunes, 23 de mayo de 2011

PINO RESINERO


El pino resinero o pino marítimo o pino rodeno, como prefieras, (Pinus pinaster) es un árbol no muy longevo de tallo recto o a veces curvado en forma de abanico; puede alcanzar los 30 metros de altura. El follaje es de color verde oscuro, de forma piramidal en la fase juvenil que con los años adquiere una forma más extendida. Las hojas (acículas) alcanzan los 20 cm de longitud, son de color verde brillante, se reúnen en grupos de a dos que se hacen más próximos hacia la extremidad de las ramificaciones. Posee flores masculinas y femeninas. Las masculinas están formadas por estambres afilados que desprenden abundante polen amarillo. Las femeninas se agrupan en conos o piñas, están reunidas en grupos de dos o más y miden de 10 a 20 cm, primero de color verde para adquirir más tarde una tonalidad rojo brillante. Tienen  quillas muy marcadas y ombligos pinchudos. Las semillas son piñones de unos 8 mm con un ala membranosa de unos 3,5 cm. Es un árbol productor de resina, circunstancia que da lugar a uno de sus nombres más comunes.

martes, 29 de marzo de 2011

EL MAGUILLO


Se distribuye por casi toda Europa hasta los países escandinavos. En España es más difícil verlos en las zonas más meridionales, sin embargo en el norte lo conocen bien, ya que sus pequeños frutos fueron durante tiempo la base de la famosa sidra asturiana. Hablamos de esta rosácea, este manzano silvestre al que llamamos “Maguillo” (Malus sylvestris), que puede tener porte arbustivo o de pequeño árbol de 5 a 15 metros de altura. Sus hojas de unos 5 cm de largo, son alternas, caducas, ovadas y con el borde aserrado. Sus flores se producen en corimbos (racimos) separados, son de color rosado compuestas de cinco pétalos y aparecen desde finales de marzo a principios de mayo según zonas. Sus frutos son unas pequeñas manzanas redondeadas y amarillentas de 4 a 5 cm de diámetro en cuyo interior esconde de 5 a 10 semillas (pepitas) de color marrón. Estas manzanas maduran de septiembre a octubre y constituyen un alimento fundamental para pájaros y roedores.



domingo, 20 de febrero de 2011

ARCE DE MONTPELLIER


Los franceses como siempre se nos adelantaron. Estuvieron muy diligentes a la hora de poner nombre a este pequeño arbolito caducifolio que se extiende, sin embargo, por gran parte de nuestro territorio patrio. Le pusieron Arce de Montpellier (Acer monspessulanum) en honor a esta bella ciudad francesa de mismo nombre. No obstante nosotros la seguimos sintiendo una especie muy nuestra aunque le vayamos reduciendo cada vez más sus espacios naturales.
El Arce de Montpellier es el hermano pequeño de los arces, aunque pueda llegar a alcanzar de 8 a 10 metros de altura. De carácter monoico, este árbol posee un follaje frondoso con hojas pequeñas y coriáceas, de forma palmeada generalmente con tres lóbulos, aunque ocasionalmente puedan presentar hasta cinco lóbulos. Su color verde se torna amarillento, anaranjado o incluso rojizo con la llegada del otoño. Sus flores aparecen de Abril a Mayo, son unisexuales, poco llamativas, de color pálido verdoso-amarillento formando racimos colgantes. Su fruto es una sámara de doble ala que tan buen resultado le da a la hora de dispersar sus semillas al viento.

miércoles, 12 de enero de 2011

EL LORO


Hoy os presento al más olvidado de nuestros árboles autóctonos: el loro o azarero. (Prunus lusitanica). Su nombre, su aspecto general y la forma de sus hojas recuerdan al laurel, especie con la que el profano puede llegar a confundirlo, pero la estructura de sus flores demuestran claramente que pertenece a la familia de las Rosáceas, es decir, es un pariente cercano de almendros, cerezos o endrinos.
Es un árbol perennifolio, que puede alcanzar hasta 18 metros de altura, con las hojas ovadas o elípticas acuminadas, dentadas, con el haz verde oscuro y brillante, lampiñas por ambas caras, con pecíolos delgados y rojos. Las flores son aproximadamente de 1 centímetro de diámetro, blancas, con 5 pétalos distribuidas en racimos de 25 centímetros de largo, a mediados del verano. El fruto es ovado de más de 1 centímetro que en su proceso de maduración pasa del verde, luego rojo, para finalizar negro, formando racimos de diminutas “cerecitas”.